Los odiadores han regresado

Ochenta años después, los profesionales del odio han regresado y con mucha fuerza y sobre todo, con mucho desconocimiento del pasado

Los odiadores han regresado

La guerra civil española terminó hace ya, ochenta y tres años. Nadie vivo  -a pesar del mucho empeño de  terceros y por intereses inconfesables-  puede recordar  en primera persona, los horrores que en ella se dieron, tanto de un lado como por otro. Aprovecho para decir, que el grueso, y digo grueso, de los participantes en la contienda,  no escogieron el bando, simplemente, estaban allí.

Hace unos días, se celebraba en la Casa del Pueblo de Sevilla que patrocina la Diputación Provincial de esta misma ciudad,  un acto de reconocimiento a “los leales”, entendido como leales, aquellos militares que cuando estalló la guerra civil se quedaron batallando del lado de los que defendían el régimen político existente. Como escribía anteriormente la mayor parte de los militares que participaron en la contienda, lo hicieron del lado que se posicionaron sus jefes, siendo leales a los mismos. Todos saben que la lealtad y la disciplina son fundamentales y base del ejército. Tan leales fueron estos que ahora se le rinden homenaje, que lo fueron,  como aquellos que estuvieron al otro lado. Muchos de ellos, de los dos lados, dejaron sus casas, sus hogares, su familia para morir en la batalla, y nunca regresar y nunca poder disfrutar de una vida que apenas les empezaba.

En los inicios del régimen político actual, se aprobó la ley conocida como de “Reconciliación Nacional”. Una ley que firmaron todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso de los Diputados y de todos los colores. Muchos  líderes de esos partidos, fueron  actores de primer orden en aquella guerra civil, y por ello, conocedores de los horrores de la misma, y conocedores también de la muchísima gente que perdieron sus vidas en un enfrentamiento  por el odio y que los líderes de entonces habían provocado entre hermanos, entre  la gente llana del pueblo, esa que solo busca, vivir en paz. Es por ello, que fueron muy conscientes de lo que firmaban y de porque lo hacía; Para que aquello, no se volviera a repetir, para que los jóvenes de este país, pudieran disfrutar una vida más o menos razonable. º 2 - El Diestro

Ochenta años después, los profesionales del odio han regresado y con mucha fuerza y sobre todo, con mucho desconocimiento del pasado. Hoy vuelven hablar, a expresarse, a alentar, a recomendar y a pregonan nuevamente, el enfrentamiento de la sociedad.  Gente muy bien pagada y subvencionada con el dinero que nos confiscan vía  impuestos, y que desgraciadamente,  siempre van a encontrar a su vez, gente fracasadas a las que molesta el éxito de los demás, dispuesta a seguir la línea de enfrentamiento social y de odio que ellos proponen.

Mientras los odiadores realizaban ese acto, con la única intención de darle rango de héroe a estos y de criminales a los del otro bando, las fuerzas políticas del otro lado, las de los complejos y el buenismo, se mantenían al margen y miraban para otro lado. Ninguna que se sepa ha realizado manifestación alguna en referencia al mismo, más de lo de siempre. Así que una vez más, desgraciadamente, tiro de la frase  tan expresiva y clarividente de Edmund Burke “Para que ganen los malos, solo hace falta, que los buenos, no hagan nada”…

Fuente: El Diestro