Susan, la primera mascota de Isabel II cuya familia siempre le acompañó

Los perros son una parte fundamental en la vida de algunas personas. Prácticamente todo el mundo ha tenido experiencias en algún momento de su vida con este animal. Además, para muchos resulta un miembro más de la familia gracias a su personalidad.

Susan, la primera mascota de Isabel II cuya familia siempre le acompañó

Los canes han acompañado, así, a los humanos durante siglos. Desde las primeras cacerías este animal ha creado una unión única con las personas. Los perros son uno de los animales más inteligentes del planeta. Incluso, han sido muy estudiados por los científicos para saber múltiples detalles de su organismo.

A lo largo de la historia han existido todo tipo de personalidades con una gran afición por los perros. Una de ellas ha sido la Reina Isabel II de Inglaterra cuya pasión por los canes ha sido una de las insignias de su personalidad. Además, la monarca siempre destacó su amor por los caballos.

El fallecimiento de Isabel II de Inglaterra ha conseguido dar la vuelta al mundo dada la importancia de la figura en el último siglo. La monarca, la más longeva de su país, murió ayer jueves pasadas las seis y media de la tarde, hora inglesa, como anunció la propia Casa Real del país en un mensaje. Su reinado se ha prolongado 70 años. Ahora, será su hijo, Carlos III, el que coja las riendas de la corona británica.

Así las cosas, la figura de la Reina Isabel II era todo un emblema en Reino Unido. incluso, en el resto del mundo esta también era muy reconocida. La monarca contaba con todo tipo de representaciones que se pueden ver en el día a día de los ciudadanos de la corona británica.

La Reina Isabel II y sus perros

Isabel II tenía una gran admiración por los perros, especialmente los corgis. Esta raza se caracteriza por tener las patas cortas y el cuerpo alargado. Además, los que son puros cuentan con una gran distinción en el mundo de los animales de compañía.

Lo más curioso es que a la Reina Isabel II estos perros le acompañaron. Además, desde que tenía 18 años una misma familia de canes estuvo con ella. En la celebración de su cumpleaños le regalaron su primera corgi, llamada Susan, cuya descendencia todavía se encuentra hoy en Palacio.

El padre de Isabel II, el duque de York, decidió regalarle a Susan debido a la afición desde pequeña de la reina por los perros. Así, acudió a la conocida cuidadora Thelma Gray que ofreció tres cachorros a elegir. La cuidadora, además, se convertiría en estrecha colaboradora de Isabel II.

A Susan, la primera mascota de la Reina, se le buscó un perro para criar de la misma raza. Ahí entro en escena Honey que daría a Isabel II la primera cría de su querida perra. Desde entonces y hasta la muerte de la monarca la misma familia perruna ha acompañado a través de 14 generaciones a Isabel.

Así las cosas, pese a que Susan falleció en 1959 la sangre de la primera perra ha estado presente. Incluso, la Reina llegó a diseñar la lápida de su querida mascota.

Como se puede observar en el árbol genealógico anterior ofrecido por la cadena BBC todos pertenecen a la misma sangre. Por ello, la Reina siempre tuvo al lado un miembro de esta familia gracias a su amor incondicional por los perros y especialmente por Susan.

Fuente: La Razon