Cinco ciudades poco conocidas ideales para retirarse tras la jubilación

Cinco ciudades poco conocidas ideales para retirarse tras la jubilación

Hasta hace muy pocos años, hablar de jubilación era sinónimo de vejez, ya que se sobrepasaban la vertiginosa cifra de los 65 años. Pero maquillajes aparte, esta barrera indicaba que se llegaba a la tercera edad y uno ya se convertía en “viejo” debido a su “edad avanzada”, como lo describe la propia Real Academia Española (RAE).

Sin embargo, el llegar a esta edad más joviales y activos que nunca y tener una mayor esperanza de vida ha dado un significado nuevo a esta etapa dorada de la vida. De hecho, muchas personas comienzan a realizar todas esas actividades que, por el trabajo, no han podido disfrutar y una de ellas es viajar. Incluso muchos deciden hacer las maletas y cambiar de ciudad para tener un retiro tranquilo cerca del mar o de la montaña.

En este sentido, la revista International Living, dedicada a asesorar a la gente sobre lugares donde vivir, viajar y retirarse, ha elaborado un listado un tanto peculiar con las cinco ciudades menos conocidas y que son perfectas para jubilarse y, entre ellas, hay dos candidatas españolas. Las ciudades de Mindo y Vilcabamba, en Ecuador, y Guanajuato, en México son las opciones internaciones, mientras que Logroño y Burgos son las opciones nacionales.

Logroño y Burgos

Doug Silver, autor de este reportaje, cuenta que cuando llegó a Logroño junto a su esposa, pensaron que estaban en un pueblo fantasma. Todo se debía a que salieron a dar su paseo a la hora de la siesta y la ciudad parecía estar desierta. Sin embargo, pocas horas después pudieron apreciar el bullicio de sus calles, lo bonita que es la ciudad, su iluminación y el verdadero espíritu de la capital de La Rioja.

En cuanto a Burgos, a la mitad de la ruta del Camino de Santiago, destacan su encanto europeo y asequible, una arquitectura magnífica en donde sobresale su Catedral, muy buenos bares de tapas y fácil acceso a pie.

Las otras ciudades elegidas son Vilcabamba y Mindo, en Ecuador, y Guanajuato, en México

Silver cuenta que en Logroño se puede alquilar un apartamento céntrico de cuatro dormitorios y dos baños por unos 650 euros al mes, mientras que en Burgos se puede vivir con menos de 2.000 euros al mes, ya que el precio de las viviendas oscila entre los 450 y los 700 euros, dependiendo del número de habitaciones.

Fuente: el Confidencial