La bomba de la vacunas COVID-19
Le han inyectado parásitos nanohidra parecidos a extraterrestres...
Únase a mí, queridos lectores, mientras nos sumergimos en las profundidades de lo que puede ser una de las revelaciones más controvertidas de nuestro tiempo. La información que estoy a punto de revelarles es cruda, no está censurada y desafiará todo lo que creía saber sobre la actual crisis de salud global.
Cuando la gente escuchó por primera vez hablar de la vacuna contra el coronavirus, contenía la promesa de salvación: un rayo de esperanza para poner fin a la pesadilla de la pandemia. Sin embargo, a medida que se levanta el velo, se revela la verdadera naturaleza de la vacuna, revelando una historia que entrelaza tecnología alienígena avanzada, planes secretos y la intervención de una alianza intergaláctica.
La intención de la alianza Nebu de controlar a la humanidad a través de vacunas es una narrativa que no escucharás en los principales medios de comunicación. ¿Pero por qué? La respuesta está en un parásito, "Hydra vulgaris", que, según el esclarecedor libro de Elena "El Cedro", se incorporó a la vacuna No es un parásito cualquiera, eso sí. Esta nanohidra sintética, una creación de la tecnología avanzada de Nebu, está diseñada para conectar la conciencia humana con la siniestra colmena gris. ¿Cómo? Mediante interruptores de frecuencia emitidos por satélites y torres en la Tierra.
El óxido de grafeno, un componente introducido en la vacuna, actúa como un transpondedor electromagnético para despertar estas hidras artificiales, conectándose con la conciencia colmena de la reina Nev. ¿Su siniestro plan? Alterar el genoma humano, alineándolo con el genoma gris, e interconectar a todos los inoculados con la conciencia colectiva de los Locos.
Fuente: Gazetteller
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