Los 12 destinos de España y Portugal que debes visitar en 2024

Montañas de norte a sur, campos de flores, playas salvajes, ciudades rebosantes de cultura y grandes hoteles que rubrican el imparable reposicionamiento de España y Portugal. Aquí lo tienes todo.

Noviembre 16, 2023 - 10:11
 0  222
Los 12 destinos de España y Portugal que debes visitar en 2024

España y Portugal es casa. Qué duda cabe, nuestra Península Ibérica lo es. Un año más, todas las ediciones de Condé Nast Traveler lanzamos Best Places to Go, donde seleccionamos los mejores destinos del mundo para el año que empieza. Y he aquí la lista local, la de casa, la que decide los 12 mejores destinos de España y Portugal para visitar en 2024, algunos de ellos también incluidos por méritos contrastados en la lista de los mejores destinos de Europa.

La elección no ha sido tarea fácil dada la infinita cantidad de joyas naturales, históricas, culturales y gastronómicas que pueblan tierras portuguesas y españolas, pero estos son los destinos ganadores gracias a sus próximas aperturas, sus apuestas de futuro recientes o su rotunda actualidad.

Ahora te toca a ti: comienza a soñar con todas esas escapadas que quieres para el próximo año y… hazlas realidad.

Y si quieres saber más, no te pierdas nuestra lista global de destinos internacionales para visitar en 2024, elegidos por los editores de Condé Nast Traveler en Estados Unidos, Reino Unido, España e India.

    ·  Aracena y Picos de Aroche, Huelva

    Por qué ir: porque es pura Andalucía rompiendo tópicos, y porque soñarás con retirarte ahí (literal).

    La de Huelva es una de las provincias más extensas y con mayor variedad de propuestas de ocio y diversión de España. De sobra conocidas son sus playas, su jamón de Jabugo y hasta, de su parte norte, la Gruta de las Maravillas. Lo que te proponemos este año es que descubras la cara más sosegada y verde del paraje onubense. ¿Sabías que la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, en el norte de la provincia y muy cerca de Portugal, es uno de los lugares donde más llueve de nuestro país? De ahí sus fragantes senderos, hasta los cuales se desplazan firmas de lujo a extraer los más selectos perfumes.

    El turismo rural bien entendido –y con una fuerte apuesta por la desestacionalización– es una de las mayores bazas de esta región, que está aunando fuerzas para mejorar el territorio atrayendo a un visitante consciente e informado. Proliferan, así, alojamientos y restaurantes donde las cosas se hacen despacio y bien, como el bed & breakfast Valle del Arroyo, el delicioso hotelito boutique Finca La Fronda o la Posada San Marcos, que cuenta con etiqueta ecológica de la Unión Europea.

    Los planes aquí pueden ser muchos: desde recorrer los caminos de la sierra de la mano de guías expertos en medioambiente hasta visitar pueblos preciosos como Alájar, con sus Cuevas y su mirador de la Peña de Arias Montano (ojo, zona telúrica donde más de uno se ha convertido en ermitaño) o comer en lugares auténticos con amor por el producto local y estacional como Mesón Arrieros (Linares de la Sierra) o Mesón el Roble (C. Arias Montano, 8, Castaño del Robledo). El chef Xanty Elías, de hecho, es uno de los bastiones del territorio, haciendo su labor divulgativa y, por supuesto, a los fogones en el proyecto familiar Finca Alfoliz, uno de los mejores exponentes de la gastronomía andaluza. Pero ojo, que un planazo aquí puede ser precisamente… no tener plan. –Clara Laguna

    ·  Brihuega, Castilla la Mancha

    Por qué ir: para confirmar de una vez por todas que la Alcarria es mucho más que la Provenza española.

    Escribió Camilo José Cela en ‘Viaje a la Alcarria’ que esta mágica zona castellanomanchega era "un hermoso país al que a la gente no le da la gana ir”. Pues a nosotros nos apetece más que nunca rendirnos ante el llamado Jardín de la Alcarria: la villa de Brihuega.

    No sabemos si hoy el premio Nobel seguiría manteniendo que a este rincón de Guadalajara a la gente no le da la gana de ir, pero seguramente cambie de opinión cuando descubra las postales mágicas que ofrecen sus campos de lavanda, donde cada verano el Festival de la Lavanda de Brihuega agota sus entradas en cuestión de horas. O cuando descubra que Brihuega está catalogada de Conjunto Histórico, pues la villa recoge más de mil años de historia entre unas calles donde el tiempo se para y cuyas iglesias y castillos aún relatan cruentas batallas. También hablan de éxitos y de un gran pasado señorial otros edificios, como su Real Fábrica de Paños, un peculiar edificio histórico que este año acaba de reabrir como el primer hotel cinco estrellas de la comarca. En cuanto veas el spa con aguas termales que acoge Castilla Termal Brihuega, querrás coger la maleta ahora mismo. –Cynthia Martín

    ·  Camino Primitivo, Asturias

    Por qué ir: el Camino de Santiago es uno de los objetivos viajeros por excelencia y aquí lo vivirás desde otra perspectiva (histórica y deliciosa).

    Líder en turismo rural en nuestras fronteras desde hace unos años, hablamos de una comunidad autónoma que bate récords y presenta una evolución muy (sosteniblemente) enfocada al viajero internacional. Sus temperaturas gozosas –suaves en invierno y frescas en verano– la convierten en el mejor escenario para amantes de la naturaleza, con senderos aún no tan transitados y muy sugerentes, como el recuperado Camino Primitivo, que atraviesa alguna de sus comarcas menos conocidas. Nace en la catedral de Oviedo y permite alcanzar Santiago (y realizar el camino completo) en 14 etapas, y poco a poco está retomando la popularidad que tuvo hace siglos, antes de ser desplazado por el Camino Francés.

    No en vano, el itinerario que –dice la leyenda– siguió el rey Alfonso II para ver los restos del apóstol Santiago está considerado como uno de los más hermosos y tranquilos. A su paso por Asturias, consta de siete etapas que pueden subdividirse gracias a la gran oferta de albergues y alojamientos. La ruta discurre en sentido único hasta la cuarta etapa para luego continuar hasta Pola de Allande, según el itinerario oficial, o tomar la llamada variante de Hospitales, ojo, solo recomendada a aquellos que están muy bien preparados físicamente, pero que ofrece al peregrino unos paisajes espectaculares.

    En cuanto a los alojamientos, siempre es sugerente visitar el que fue primer hotel rural del país (La Rectoral de Taramundi) o cualquiera de las Casonas Asturianas. Otras opciones igualmente apetecibles son el Eco-resort Pueblo Astur (Picos de Europa), el Ecoboutique Solo Palacio (Quirós) o el Gran Hotel Las Caldas. Entre las nuevas e interesantes aperturas se cuentan Palacio de Figueras (Vestige Collection) o Cool Rooms Palacio de Luces.

    Sin olvidar algo crucial en este territorio: los foodies saben de sobra que estamos en terreno muy delicioso (con 10 estrellas Michelin, nada menos), pero este año tienen alicientes de peso para regresar: además del movimiento culinario emergente en los valles del Caudal y del Nalón, Oviedo tiene muchas papeletas para convertirse en Capital Gastronómica de España 2024. La perfecta escapada de mochila y cuchara. –Clara Laguna

    ·  Por qu ir porque no encontrars otro litoral en la península con olas tan enormes y sardinas tan colosales. Puro...

    • Costa da Prata, Portugal

    Por qué ir: porque no encontrarás otro litoral en la península con olas tan enormes y sardinas tan colosales. Puro Atlántico.

    Alejada del show off que marca el paso en Comporta y Melides, más surfera que la Costa Vicentina y muchísimo menos mediática que Algarve, Costa da Prata es la franja de Atlántico portugués con mayor fotogenia para la generación Z. Así es: el futuro es suyo.

    De sur a norte nuestra ruta arranca en Ericeira, donde a finales de 2022 abrió Aethos, un hotel en el que el diseño, la arquitectura y el lujo 3.0 se alían con la vida surfera y relajada propia de la zona. Meses antes llegó Immerso con su apuesta por la artesanía local y una personalidad tan portuguesa como la del novísimo Balagan, restaurante y beach club creado por Katarina Grafl. Rumbo al norte, el icónico Areias do Seixo sigue siendo un referente del lujo hotelero, mientras que en Nazaré, donde el surfero alemán Sebastian Steudtner certificó en 2022 el récord Guinness con una ola de 26,21 metros, Ohai Nazaré presume de glamping para toda la familia.

    Óbidos, sin duda uno de los pueblos más bonitos de Portugal, será la excusa perfecta para alojarte en el bohemio The Literary Man o, si te gusta el golf, reservar en Praia D’El Rey Marriott Golf & Spa.

    Peniche, capital del surf, es ideal para conocer playas como la de Consolação y saltar a las Islas Berlengas, un paraíso cada vez menos secreto. Termina el road trip en Aveiro, la Venecia portuguesa, donde acaba de abrir el decadente MS Collection Palacete Valdemoro, de Small Luxury Collection. La Costa da Prata va camino de llevarse el oro. Dale tiempo.

    ·  Lanzarote, Canarias

    Por qué ir: porque pocos lugares emanan una fuerza tan propia y disfrutan de un silencio tan mágico.

    Que no te engañe su tamaño, Lanzarote es infinita. Busques lo que busques –cultura, biodiversidad, vinos, paisajes, arte… –la isla de los volcanes lo tiene todo. TO-DO. Cuando descubras la playa de Famara, querrás quedarte ahí para siempre, solo contando las olas de la bravura de su mar. O la Geria, con una carretera donde un solo viaje no permite parar en todas sus magníficas bodegas. Y, por supuesto, las intervenciones de César Manrique, esa figura omnipresente en una isla a la que nadie quiso durante mucho tiempo pero que poco a poco se está ganando el corazón de todo aquel que busca el placer del lujo tranquilo. Qué tendrá su brisa volcánica que todo el que la conoce la describe como una isla mágica.

    De hecho, algo se empieza a cocer en Lanzarote. Y lo demuestran grandes como el renovado Fariones –el que fuera el primer hotel turístico de la isla– o el icónico Meliá de Salinas –joya de la arquitectura contemporánea firmada por Fernando Higueras y el gran César Manrique–, que ahora regresa reconvertido en Paradisus y como resort de lujo only adults. Y espera, porque hay más: César Lanzarote no es solo el primer hotel boutique de lujo de la isla, flamante apertura de los imparables creadores del sello Numa Signature, también la oportunidad de dormir en la que un día fue la casa de Gumersindo, padre de César Manrique. Y otro nombre, Hektor, es el sueño hecho realidad de una pareja belga al que huir solo con billete de ida. Porque si hay un lugar al que todos queremos ir y del que no querremos volver… ese es Lanzarote.Cynthia Martin

    ·  Madeira, Portugal

    Por qué ir: sus flores, sus verdísimos paisajes y el auge de su nueva hotelería apuntan a una nueva edad de oro.

    Todo viaje a Madeira tiene algo de iniciático. Allí, en mitad del a veces bravo Atlántico, se encuentra esta joya que muchos denominan como el Hawaii europeo. No les falta razón, porque este archipiélago de paisajes volcánicos, mar y naturaleza, tiene de todo y para todos. Las playas de Porto Santo, el surf las costas de Paul do Mar, Porto da Cruz o Jardim do Mar, la observación de cetáceos…

    Madeira también fue cobijo de piratas y exploradores y su capital, patio de recreo y ciudad balneario para las clases altas de antaño. Hasta Sissi Emperatriz residió aquí un tiempo por consejo médico y Winston Churchill se dedicaba a pintar el paisaje bucólico de Câmara de Lobos. Macarena Escrivá

    Madeira está además de estreno gracias a la reciente apertura de nuevos e interesantes hoteles como el urbanita y cool Barceló Funchal Old Town, Terrabona, un bello refugio al norte de la isla entre viñedos y bosques, y The Reserve, recentísimo proyecto de lujo dentro del lujo del grupo hotelero madeirense Savoy Signature y nuevo miembro de The Leading Hotels of The World que además presume del spa más grande de Portugal, Laurea Spa. –Redacción CNT

    ·  Mallorca, Islas Baleares

    Por qué ir: porque es cautivadora, hermosa, salvaje, divertida, sorprendente y eterna.

    La gran dama del Mediterráneo continúa imbatible y con el viento a favor, sin desviarse del rumbo hacia el lujo bien entendido, en el que la exclusividad, el servicio excepcional y la sostenibilidad son elementos indiscutibles gracias a los cuales Mallorca goza de una posición privilegiada en la cima de la hospitalidad de clase mundial.

    En los últimos meses, la isla balear ha visto como su preciado territorio se llenaba de deslumbrantes joyas. Son Bunyola, el sueño de Richard Branson en la Sierra de Tramuntana ya es una realidad. No muy lejos de allí, en la localidad de Puigpunyent, abrió Grand Hotel Son Net, la nueva aventura de los creadores de Finca Cortesin. Tampoco podemos olvidarnos de Ikos Porto Petro, Hotel Corazón, The Lodge y Zel Mallorca ,el primer alojamiento de la firma Zel Hotels, fruto de la alianza entre Rafa Nadal y Meliá.

    Todavía con la resaca de esta gran fiesta hotelera, nos llegan varios save the date con fecha 2024 que no podemos –ni queremos– rechazar, pues el sello de la invitación luce nombres tan ilustres como Four Seasons –que asumirá la gestión del emblemático Hotel Formentor–, Mandarin Oriental, Aethos, Marugal, –que trabaja en su segundo proyecto en la isla tras Cap Rocat y Portella, el nuevo proyecto de los fundadores de Casa Bonay (Barcelona), diseñado por el aclamado estudio parisino Festen.

    ¿Quieres más? Hay más. En Santa Margarida, abrirá el hotel S’arracer del dimoni y La Residencia, A Belmond Hotel continuará con su programa de Artistas en Residencia y la tercera edición de la instalación de arte MITICO, en colaboración con Galleria Continua.

    Si a todo esto añadimos un telón de fondo bañado por el azul más hermoso del mundo, pintorescos pueblos donde las prisas no existen, sabores inolvidables y altas dosis de cultura, el resultado solo puede acabar en una ovación infinita a esta maravilla mediterránea.María Casbas

    ·  Por qu ir un clima envidiable una gastronomía imparable y algunos de los mejores hoteles del mundo… ms los que estn por...

    • Marbella, Andalucía

    Por qué ir: un clima envidiable, una gastronomía imparable y algunos de los mejores hoteles del mundo… más los que están por venir.

    Que esté Marbella imparable, quizá como nunca –y decir esto es decir mucho– quizá tenga que ver con el también evidente auge de Málaga, devenida en una de las nuevas ciudades de moda para el viajero internacional.

    Pero Marbella siempre ha estado ahí. Y siempre ha presumido de epicentro de veranos cosmopolitas –aunque ojo, sus inviernos nos gustan tanto o más– y destino de aristócratas, estrellas de cine y millonarios de medio planeta. Dos hoteles emblemáticos y a la vez rotundamente modernos, la grande dame Marbella Club y el hedonista Puente Romano Beach Resort, son los referentes que siguen forjando la leyenda, qué duda cabe, pero también resulta clave el empuje de otros cercanos como el siempre sofisticado Finca Cortesin, en Casares, y La Zambra, ubicado en el antiguo e icónico Byblos, en Mijas Costa, ahora bajo el sello The Unbound Collection de Hyatt y gestionado por Marugal.

    Don Carlos Hotel & Spa, Don Pepe Gran Meliá, Boho Club, Hard Rock Marbella y Anantara Villa Padierna Benahavis Marbella Resort son también absolutos abanderados del buen hacer hotelero marbellí. Y, por supuesto, no podemos obviar a los recién llegados, como La Fonda Heritage Hotel, delicadeza boutique con el sello de Relais & Châteaux; El Fuerte, reabierto con mayor hincapié en los códigos del nuevo lujo, y Mett Estepona porque, como dijimos aquí mismo cuando publicamos su apertura en primicia… hay vida más allá de Marbella. Porque Marbella es un estilo de vida.

    ¿Lo que viene? Four Seasons, que ya está en marcha y abrirá en 2026, W Marbella, pendiente de licencias para avanzar en su inminente desembarco, Kimpton, del grupo IHG Hotels & Resorts, que gestionará el clásico Los Monteros tras rehabilitarlo por completo, y Guadalmina, que después de una reforma total pasará a engrosar la lista de hoteles de lujo. –David Moralejo

    ·  Os Ancares, Galicia

    Por qué ir: harás realidad tu sueño de conectar con la naturaleza y contigo mismo en una zona mágica y muy, muy tranquila.

    ¿Por qué esta zona de la hermosa Galicia no ha sufrido una masificación turística en los últimos años, como ha sucedido en otras zonas del norte? La explicación pasa, entre otros factores, por uno práctico: en estos parajes de la provincia de Lugo no hay un número de camas suficientes para que esto suceda. Tierra habitada por águilas, lobos y zorros, rapaces nocturnas y hasta algún oso, no cuenta con hoteles de lujo ni cadenas, ni tampoco un número elevado de casas rurales, campings o –casi da pena mentarlo en este contexto– AirBnb. Esto sin duda ayuda a que el viajero que se aproxima a ella encuentre un paraíso preservado donde los más singulares establecimientos aguantan, como los irreductibles galos, con una oferta en la que el wifi y la cobertura no vienen incluidos.

    ¿A cambio? Todo: aire puro, silencio, belleza, tiempo, simplicidad, la mejor cocina casera. El valle del río Ser, donde el cineasta Oliver Laxe está trabajando en una plataforma destinada a proteger y revivir el rural en Os Ancares –echa un vistazo a su proyecto, Casa Quindós, donde se desarrollan iniciativas agrícolas, culturales y ambientales– es una fantasía paisajística y cultural donde el verano es clemente (e incluso no tan verano). Su asociación promueve la rehabilitación de pallozas –en el Museo de la Palloza Casa do Sesto aprenderás sobre las viviendas tradicionales de la zona, y hay más en Pando, Moreira, Coruxedo...– y trabaja con la cooperativa A Carqueixa, de ternera suprema ecológica. La idea es crear vida, entramado sociocultural y atraer visitantes (ojo, no turistas) a un territorio mágico. En la página web del Parque Natural de Ancares encontrarás rutas de todos los niveles e ideas para alojarte.

    Nosotros tenemos debilidad por estas direcciones: la pequeña Casa O’Crego (Vilaquinte, 4), un conjunto arquitectónico tradicional ancarés en una aldea de muy, muy pocos habitantes, Rafa y Macu te cuidarán como si fueras de la familia; la cantina y el comedor de Mustallar de Piornedo (para una sopiña hecha con amor) y el restaurante del Hotel Piornedo, donde también puedes pernoctar si andas buscando algo un poquito más sofisticado. –Clara Laguna

    ·  Alquzar

    Getty Images

    ·  Sierra de Guara, Huesca

    Por qué ir: en torno a estos parajes oscenses crece un concepto de turismo cada vez más cuidadoso con el entorno y el viajero.

    El más extenso territorio natural protegido de Aragón (47.453 hectáreas de Parque y 33.286 hectáreas de Zona Periférica de Protección) es el paraíso de los amantes de los deportes al aire libre. En concreto, una meca del barranquismo a nivel europeo, con una sólida red de empresas de aventura que organizan a medida las escapadas más divertidas (y seguras). Quizá hayas oído hablar del Salto del Bierge, uno de sus enclaves más emblemáticos, pero son incontables sus gargantas recorridas por ríos, mallos, cuevas, valles, etc.

    Y lo mejor es que no hace falta ser intrépido para gozar de estos paisajes prepirenaicos que abarcan las comarcas de Alto Gállego, La Hoya de Huesca, Sobrarbe y Somontano de Barbastro, porque su red de senderos es para todos los públicos y va de rutas clásicas (y muy agradecidas) a otras más inesperadas que te permitirán conocer el valioso patrimonio de la zona, así como la preciosa fisonomía de algunos de sus pueblos: Aínsa-Sobrarbe, Arguís, Bárcabo, Bierge, Boltaña, Casbas de Huesca… Entre ellos, el que está considerado uno de los más bellos de España (y hasta del mundo): Alquézar. Esta villa medieval de callejuelas empedradas, ubicada jutno al río Vero, tiene más de un milenio de antigüedad. En su trazado puede rastrearse su origen árabe; de hecho, su icónica colegiata románica fue construida sobre un castillo musulmán tras la conquista por parte del Reino de Aragón.

    En Alquézar encontrarás una buena oferta de alojamientos –destacan hoteles con encanto como el Villa de Alquézar– y, en las proximidades, gran cantidad de casas rurales, campings y albergues. Si lo que buscas es un lujoso cinco estrellas, cuentas a no mucha distancia con el Barceló Monasterio de Boltaña y el recientemente inaugurado Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, que por añadidura están elevando el nivel gastronómico de la zona, ya atractiva para los amantes del vino por su ruta del Somontano.

    ·  Granada, Andalucía

    Por qué ir: porque nadie sale ileso emocionalmente tras pasear por sus barrios, recorrer sus calles y dejar pasar la vida en sus miradores.

    Granada está indefensa ante la gente; pues ante los halagos, nada ni nadie tiene manera de defenderse”, Federico García Lorca sabía lo que decía, y es que pocos lugares han robado tantos corazones como la ciudad andaluza. Unamuno, Lope de Vega, Hemingway o Shakespeare también cayeron rendidos a sus pies y así ha sido hasta el día de hoy: los granadinos –granaínos– presumen de ella, los recién llegados se quedan para siempre y los visitantes la guardan en el recuerdo durante el resto de sus vidas.

    Y por supuesto que Granada es Alhambra, pero pobre el que piense que solo tras sus muros se esconde la magia de esta ciudad. Granada también es su catedral, las guitarras en el Mirador de San Nicolás, el Paseo de los Tristes y, sin duda, el Albaicín de cabo a rabo. Es perderse en el Sacromonte, recorrer calle Elvira y no olvidarte de pasar por Calderería Nueva, más conocida como la calle de las teterías, quedarte sin palabras en el Carmen de los Mártires o con las vistas desde el Mirador de San Miguel Alto.

    A esos motivos, se unen novedades que solo alimentan las ganas de ir –o volver–, como la apertura de Seda Club Hotel el pasado febrero, el primer cinco estrellas Gran Lujo de la ciudad, y sus 21 habitaciones para seguir soñando con la ciudad también desde dentro. Y solo tendrás que trasladarte escasos kilómetros para llegar a Loja, sentarte con la servilleta sobre las rodillas y disfrutar de la primera Estrella Michelin de la provincia, en La Finca, el restaurante del hotel Royal Hideway La Bobadilla.

    La playa a un lado y la nieve al otro –en Sierra Nevada te espera el hotel Maribel, lo mejor de la ciudad es que sus alrededores son capaces de satisfacer los gustos de cualquier viajero. Tanto si te quedas entre sus calles como si decides explorar su entorno, la realidad es que la única razón para ir a Granada es, simplemente, porque es Granada. María Ángeles Cano

    Valladolid, Castilla y León

    Por qué ir: sus citas culturales y gastronómicas merecen que prestemos atención a la vieja y estilosa ciudad castellana.

    Qué poco se habla de Valladolid más allá de algunos tópicos no exentos de verdad: que salir de pinchos por aquí es un planazo, que sus nieblas invernales no dan tregua y que tiene un fenomenal festival de cine, la Seminci, que la convierte en la Sundance española. También porque aquí hace un frío que ríete de Park City.

    Pero la ciudad tiene mucho más que contar. Como que en 2024 será la capital del cine al menos durante la gala de los Goya y que, por tanto, todos los ojos estarán puestos en ella. También que está en marcha la apertura de dos nuevos hoteles, un cinco estrellas de la cadena Eurostars y otro de Barceló, mientras que restaurantes como El Bar, Dámaso, Trigo, Llantén, La Cocina de Manuel, Los Ilustres y Alquimia son lugares de peregrinación de gastrónomos de aquí y allá gracias a un boca a boca que no cesa. Además, su Fibar, feria internacional de coctelería, se ha convertido ya en un referente absoluto del sector y locales como El Niño Perdido, Cul de Sac y Amor Amargo demuestran que la ciudad borda mezclas y agites.

    De su pasado como capital del reino antes de que Felipe II la trasladase a Madrid ya se sabe, también de su impronta burguesa, con bellos edificios decimonónicos que lo rubrican, y de sus ilustres vecinos. No obviemos que aquí vivieron grandes como Cervantes, Zorrilla, Rosa Chacel, Miguel Delibes, Francisco Umbral… y tan colosal peso, el de la cultura, impregna cada rincón con permiso de la niebla.

    Fuente: Traveler

    ¿Cuál es tu reacción?

    like

    dislike

    love

    funny

    angry

    sad

    wow