La infiltración satánica reptiliana
Cómo logran los demonios penetrar y controlar momentos decisivos
Mucho se habla del cómo los satánicos logran infiltrarse en los comportamientos humanos. Del cómo acontece el suceso en el que el humano es literalmente secuestrado en sus manifestaciones para perder el control de sus actos y convertirlos en los actos de fuerzas oscuras que se apoderan de instantes concretos que interesan a estas fuerzas omnipresentes desde los albores de la humanidad.
Todos estos procesos los explico en mi novela «Diamante humanizado» y decido dar algunas pautas visto el despiste e incomprensión general del cómo funciona.
Esa magia -magia negra-, a la que se refieren muchos es el trabajo de todas las pasiones humanas, de las malas y de las buenas para convertirlas en malas sin que el sujeto sepa y comprenda lo que se va desarrollando y finalmente sucediendo.
Ni siquiera hace falta dar instrucciones para que sucedan los sucesos. Sin embargo, desde los inspiradores de las sombras sí se ritualizan en algunos casos y en otros es un relativamente sencillo control mental sociológico que hacen confluir respuestas como si fueran rebotes de la dirección a la que se quieren proyectar los sucesos.
El proceso es permitir en los humanos que accedan a las propias pasiones -altas y bajas-, innatas en su personalidad y en su selección natural o condicionada -por las modas, por la influencia grupal social, por instrucciones educativas escolares familiares y laborales-.
La energía ya existe desde millones de años, al menos 23 millones de años de la aparición reptiliana por evolución y mutación de especies evolucionadas que dieron como resultado auténticos depredadores y monstruos que prefirieron mamíferos y especialmente al hombre como fuente de energía y alimentación.
Es muy importante a quién te acerques o se te acerque en la vida. Lo que llaman las buenas o malas compañías. Y no es sólo por imitación e inspiración sino porque en las malas compañías se acaba encontrando las sendas que ayudan a la nueva víctima a encontrar la desgracia propia y ajena (ajena a través del perjuicio de sus actos). De no ser que seas un ángel protector que eliges un entorno para transformar y hacer cosas positivas con el bien que puedas proceder.
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Los amaños profesionales de las élites satánicas reptilianas.
Una cosa es estar perdido en esta vida, incluso si se es el demonio en persona. Y otra los trabajos inter dimensionales que se practican a través de maleficios, conjuras, y sacrificios. Sacrificios que incluyen sacrificios humanos especialmente de niños.
Pero lo indispensable es la concentración del pensamiento maléfico en los mismos pocos objetivos.
La dispersión no ayuda, por eso elijen pocas cosas para que el efecto sea mayor.
Toda esa energía en un campo de fútbol, en macroconciertos, manifestaciones, y reuniones humanas son su preferencia a la hora de hacerse y secuestrar toda esa energía para teledirigirla a sus objetivos; que suelen ser sin más el objetivo de culto y entrega a Satanás. Les gusta todo a lo grande porque así obtienen la máxima corrupción del máximo número de humanos; en pequeño se logra igual pero el trabajo que les da no les compensa.
No siempre logran canalizar hacia sus objetivos, pero su consigna es la repetición y continuidad. No abandonan. Si no han logrado sus fines insistirán desde otro evento o puntos de vista hasta lograr sus males. Lo que les importa es el clima permanente que quede instalado, porque esa nube de clima satánico esotérico inter dimensional debe de ser como un guiso a fuego lento siempre a punto para subir el fuego y que estalle cuando les interese.
Trabajan las dimensiones, y el mal teledirigido a personas, grupos de personas, concretas o a una masa conexa o inconexa que como una masa indeleble e intangible logran moldear. Y si algunas energías no bastan recurren al chantaje, la extorsión, el ofrecimiento de vicios de perdición, dinero, drogas, sexo, corrupción, traición, que definitivamente los posiciona y predispone a las sectas del mal.
Dicho de otra forma, el redireccionamiento de la energía es su constante.
No pueden lograr un objetivo sin el mantenimiento constante de una energía -escenarios muy preparados por los que utilizan las matemáticas, el cabalismo y la casuística subrogada implorada por una extensa y numerosa corte grupal malvada.
Por eso les molestan tanto las oraciones cristianas rogando a Dios, Jesús, la Virgen, y los ángeles (esa Trinidad acompañada por espíritus santos), que bloquea y redirecciona a bien los acontecimientos logrando bloquear el culto al mal.
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¿Cómo una persona puede caer en hacer algo cuando no era de su conocimiento, intención, y presupuesto? Los satánicos programan direccionalmente a las personas concretas «implicables e implicadas». Es como lanzar pensamientos, energías y rituales dirigidos a las personas seleccionadas. Finalmente, y si esas personas no están protegidas por su elección del bien y la conciencia, son como un parapeto, el muro de un frontón al que se disparan esos tiros incesantes hasta que algunos den en la diana.
Las personas elegidas, los animales elegidos, las cosas elegidas, los coches, y hasta el clima elegidos, una vez que han sido tomados una primera veces más fácil volver a secuestrarlos sin ni siquiera su propia conciencia de estar sirviendo al mal.
Hay una interferencia temporal dimensional real. Es una realidad tan patente como los que rezan por el bien de las cosas y acontecimientos, pero al revés y con malas intenciones.
El manejo de los sucesos tiene todo que ver con el control reptiliano draconiano, parte implantado, pero sobre todo impuesto desde una energía muy intensa contra la que es difícil rebelarse y que se llega a ella a través de la fe, sin esta puede resultar muy difícil todo.
Son acontecimientos que no dejan rastros juzgables por ser etéreos, sin forma, pero que sí dejan constancia improbable. Aquellos, saben por lo que han estado implorando, y ritualizando, y saben también que tienen que dar consignas en televisiones y prensa, en mensajes verbalizados y sutiles entre ellos para poder firmar el mal realizado y que sus adeptos reconozcan la autoría.
Sucede lo mismo con el bien, se ora y los resultados son tangibles muchas veces y únicamente para los que los han pedido a Dios.
Con el ritualismo del mal, se puede lograr que las personas a las que no hay que necesariamente conocer e interactuar, puedan tener y adquirir reacciones, actitudes concatenadas sin ni siquiera ser conscientes. En el instante son conscientes, pero es como una niebla que se olvida, es como reconocer una reacción química en el instante sin poder controlarla, esa magia ambiental temporal desarrollada y creada paraque un sencillo gesto y actuación sucedan como se programan y energizan.
Las personas involucradas no es que sepan lo que están haciendo, es como un dejarse llevar y todo se va poniendo delante de súbito para que únicamente sigas con la acción reacción.
Antes se han trabajado tus virtudes y defectos, se han potenciado unos y otros para que cualesquiera que logren manifestarse lo hagan en las sendas satánicas preparadas, Son trampas astrales, proyecciones inter dimensionales invisibles, pero más reales que la propia realidad tangible.
Puede incluso que los protagonistas ni sepan bien el por qué han hecho algo, sencillamente era «un dejarse llevar» en un caldo cultivado de concatenación de sucesos que empujan a los deseos y objetivos maléficos elegidos y ritualizados tiempo antes y durante.
De nuestro querido amigo Eladio Fernandez
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