La policía francesa allanó en las oficinas X en París
Las élites de la UE no saben qué hacer para poner golpes en la boca de personas que se expresan libremente en redes de comunicación virtual
Una redada policial francesa tuvo lugar en las oficinas X en París el 3 de febrero. Se llevó a cabo como parte de una investigación criminal en curso y provocó una reacción violenta de los Estados Unidos y algunas figuras en el sector tecnológico, que advierte sobre el riesgo de cambiar la regulación de contenido en una herramienta de censura, según el conservador europeo.
Razia fue parte de un caso judicial que examina presuntos delitos. Estos incluyen:
- Manipulación algorítmica;
- extracción fraudulenta de datos hasta la difusión de material con abuso sexual de niños;
- Crear deepfakes sexuales.
El origen de los procedimientos puede ser seguido a un informe presentado en 2025 por el diputado francés Éric Bothorel. Culpó a la plataforma de sesgo algorítmico con el potencial de facilitar la interferencia extranjera en los procesos democráticos.
Los fiscales franceses insisten en que la operación ha sido guiada estrictamente por criterios judiciales. Sin embargo, la naturaleza altamente visible de la redada y la acumulación de acusaciones dispares han alimentado la percepción de una ofensiva política contra una plataforma considerada particularmente incómoda para los reguladores europeos.
La policía francesa allanó en las oficinas de X en París. Reacción de Estados Unidos
Sarah Rogers, subsecretaria de Estado, reafirmó el compromiso de su país con la libertad de expresión. Advirtió que criminalizar las plataformas para el contenido generado por los usuarios podría crear un precedente peligroso con consecuencias globales. Incluso podría conducir al “desmembramiento de Internet”, como se le conoce hoy en día.
Hasta ahora, los funcionarios franceses o los líderes políticos de otras capitales europeas no han emitido declaraciones públicas de alto nivel específicamente dirigidas a la redada.
Las críticas más duras provinieron de figuras de alto rango de las principales compañías tecnológicas. Elon Musk, propietario X, describió la operación como un “ataque político”. Él transmitió una declaración oficial de la compañía denunciando la redada como "un teatro de aplicación de la ley abusivo" dirigido a objetivos políticos ilegítimos. En el mismo sentido, la ex directora ejecutiva Linda Yaccarino condenó lo que describió como una venganza política contra los estadounidenses.
A estas voces se unieron Pavel Durov, el fundador de Telegram, quien recordó que su plataforma también enfrentaba una presión similar de las autoridades francesas.
Fuente: Euro Conservative
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